El Fenómeno del Niño y sus recomendaciones para estar preparados 15 de Octubre, 2015

¿Qué es el fenómeno del Niño?

Comienza cuando las aguas superficiales del Pacifico ecuatorial se vuelven más calientes que lo normal frente a las costas de Perú y Ecuador. Puede provocar inundaciones, sequías, incendios forestales y otros fenómenos extremos en varias partes del mundo.

¿Cómo influye en la salud de las personas?

  • Proliferación de criaderos de vectores de enfermedades transmisibles
  • Generación de condiciones de insalubridad
  • Destrucción de infraestructura de salud
  • Enfermedades Respiratorias

¿Cuales son los efectos en la Salud Publica?

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) considera que las inundaciones y las sequias asociadas al fenómeno del NIÑO tendrán un fuerte impacto en la salud, y un incremento de enfermedades infecciosas; la reducción de los suministros de agua, la disminución de la producción agrícola que esto a su vez conducirá a menos alimentos y una mayor cantidad de desastres.

Las enfermedades transmitidas por alimentos pueden incrementarse como resultado de la afectación de la refrigeración de alimentos y vacunas, debido a los cortes de energía eléctrica.

Las inundaciones incrementan la aparición de enfermedades transmitidas por el agua, tales como:

LEPTOSPOROSIS: La infección ocurre en climas cálidos. No es una enfermedad contagiosa

ESQUISTOSOMIASIS: Enfermedad aguda causada por gusanos parásitos.

 

Las inundaciones también pueden incrementar la incidencia de Dengue, Fiebre amarilla y Malaria, al favorecer la crianza de mosquitos. Así como que muchos países de América están siendo afectados por inesperados brotes de Cólera asociados con condiciones extremas del clima a partir de la llegada del fenómeno del niño.

Recomendaciones Generales:

  • Mantener los recipientes de agua tapados.
  • Evitar estar cerca de aguas estancadas.
  • Utilizar mosquiteros en las camas (evitar picaduras nocturnas).
  • Usar ropa que deje muy poca exposición de la piel (manga larga, pantalones largos, gorras para protección solar).
  • Usar repelentes para zonas expuestas de piel.
  • Lavarse las manos de forma continua (antes de comer, luego de salir del baño, al lle- gar a casa, cuando las manos se encuentran visiblemente sucias, antes de tocar a niños, etc.)
  • Fumigaciones programadas (baja el número de vectores de transmisión).
  • Lavar y desinfectar bien los alimentos a consumir. Evitar alimentos crudos.
  • Mantener la basura en contenedores con tapa.
  • Eliminación de roedores y Estar al tanto de las recomendaciones del MINSA.

 

Bibliografía:

Boletín Fenómeno del Niño de Marsh Rehder (CDC 2015)